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Cremación o entierro: elegir lo que encaja, no lo «correcto»
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En medio de organizar un funeral, llega un momento en que debes decidir, en poco tiempo, entre cremación y entierro. Puede sentirse como una elección demasiado grande para tomarla en lo hondo del duelo. Aquí no hay respuesta correcta. Pero conocer algunos puntos puede aliviar parte del arrepentimiento que quizá llegue después.
Primero, la voluntad de la persona y la situación familiar
Lo primero que mirar es lo que la persona dijo en vida. Si hubo una frase como «incinéradme y dejadme bajo un árbol», esa es la guía más segura.
Si no se conoce su voluntad, mira la fe, la costumbre familiar y la situación de los que quedan. ¿Es una distancia que puedes visitar a menudo? ¿Podrás mantener el cuidado? ¿Y el coste? Más que buscar una respuesta «correcta», importa una decisión en la que la familia pueda estar de acuerdo.
Si eliges la cremación
Tras la cremación hay varias maneras de dar descanso a las cenizas.
- Columbario. La urna reposa en una instalación cubierta, fácil de visitar en cualquier estación.
- Entierro natural o entre árboles. Las cenizas se colocan bajo un árbol o en un prado, devueltas a la naturaleza.
- Esparcimiento. En un lugar designado o con significado. Muchos guardan una pequeña porción aparte.
- Guardar la urna en casa. Tenerla cerca también es una opción.
Si eliges el entierro
Un entierro tradicional deja un lugar claro: una sepultura. Tener un sitio al que ir y saludar más tarde puede ser un gran consuelo.
Eso sí, requiere conseguir el espacio y mantener el cuidado continuo. Si la familia está dispersa o el mantenimiento sería difícil, conviene hablarlo con antelación.
Puntos que alivian el arrepentimiento
Elijas lo que elijas, ayuda pensar esto en común.
- Visitas futuras. ¿Es una distancia y forma que la familia pueda alcanzar a menudo?
- Mantenimiento y coste. ¿Puedes con las tasas, el mantenimiento y el cuidado continuado?
- Difícil de cambiar. Cambiar de entierro a cremación después es un proceso complejo. Sé cuidadoso en la primera decisión, pero no te esfuerces por la perfección.
Sea cual sea la forma, ese lugar se vuelve, al final, donde los que quedan reencuentran a la persona. Tras el funeral, visitarlo en cada aniversario o simplemente traerla a la mente es un recuerdo que perdura más que cualquier método.
Preguntas frecuentes
¿Cómo decidimos si no conocemos su voluntad?+
Toma como pistas sus palabras de siempre, su fe y la costumbre familiar. Si aun así no está claro, decide por lo que deje a la familia con menos arrepentimiento después. Más que buscar una respuesta «correcta», importa una decisión en la que la familia pueda estar de acuerdo. No hay prisa: un día o dos hablándolo está bien.
Tras la cremación, ¿dónde van las cenizas?+
Puedes elegir un columbario, un entierro natural o entre árboles, esparcirlas, o guardar la urna en casa. La mayoría de los servicios ofrece un tiempo de custodia temporal, así que no tienes que fijar el lugar definitivo justo tras la cremación. Las opciones de esparcimiento varían según la normativa local.
¿Se puede cambiar la elección después?+
Pasar de un columbario a un entierro natural es relativamente posible, pero cambiar de entierro a cremación (exhumación) conlleva trámites complejos y coste. Por eso, al decidir por primera vez, pensar en las visitas futuras, el mantenimiento y la posibilidad de traslado suele dejar menos arrepentimiento.
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